Por un largo recorrido de montes pretenciosos y veredas peligrosas, poco antes de la ultima cumbre, en el estado de Hidalgo, existe un pedacitó de cielo; que se materializa en tierra con forma de rió turquesa, cuyo liquido fluye armoniosamente y a cálida temperatura, en maravillosas cascadas; que brotan misteriosamente del vientre de la madre naturaleza. Una gruta, un útero lleno de enigmáticos secretos, esculturas hechas de minerales y piedra, que se han labrado eternamente en mi memoria por su extraordinaria belleza; tras gestarme en su matriz, durante minutos inimaginables viví un éxtasis divino, después fui arrojado nuevamente al mundo, por el túnel pedrusco, lúgubre, bochornoso y húmedo; que me purifico en cuerpo y alma, retorne a la realidad cruzando un velo de agua cristalina. Ya nada sera igual, una parte de mi se quedo para siempre hay, cuento los minutos para regresar y volver a contemplar, ese sensual vértigo en el encuentro de luz y sombra de las grutas de Tolantongo en Hidalgo, refugio de mi corazón.
domingo, 3 de marzo de 2013
Pachamama
Por un largo recorrido de montes pretenciosos y veredas peligrosas, poco antes de la ultima cumbre, en el estado de Hidalgo, existe un pedacitó de cielo; que se materializa en tierra con forma de rió turquesa, cuyo liquido fluye armoniosamente y a cálida temperatura, en maravillosas cascadas; que brotan misteriosamente del vientre de la madre naturaleza. Una gruta, un útero lleno de enigmáticos secretos, esculturas hechas de minerales y piedra, que se han labrado eternamente en mi memoria por su extraordinaria belleza; tras gestarme en su matriz, durante minutos inimaginables viví un éxtasis divino, después fui arrojado nuevamente al mundo, por el túnel pedrusco, lúgubre, bochornoso y húmedo; que me purifico en cuerpo y alma, retorne a la realidad cruzando un velo de agua cristalina. Ya nada sera igual, una parte de mi se quedo para siempre hay, cuento los minutos para regresar y volver a contemplar, ese sensual vértigo en el encuentro de luz y sombra de las grutas de Tolantongo en Hidalgo, refugio de mi corazón.
miércoles, 20 de febrero de 2013
Los Artistas
luchan por gritar.
No temen a la obscuridad
siempre quieren escarbar
aunque los quieran encerrar.
Todas las guerras son escaramuzas
cuando les llega la musa
Corazón de fuego, nervios de cristal, ímpetu real
son características de esta especie astral.
Sin indagar respuesta, formulan preguntas
no miran afuera, construyen adentro;
son piedra, son volcán, son pura medula espinal,
mas nunca dejaran de dar.viernes, 21 de diciembre de 2012
Epístola sin expedir
Me noto lúgubre, y desmoralizado, mas de lo que recuerdo haberme sentido en mucho tiempo, no escribo esto en pesquisa de tu compasión, en realidad ni siquiera la merezco, esto es una escaramuza, una proclama de mi suplicio, que busco drenar a gotas mediante lineas.Hace tanto que mis alaridos arañan las paredes de mi cuerpo sin que nadie pueda oírlos, me convertí en elemento-lechuza mirando de lejos como acontecían los hechos y la vida transcurría frente a mi, pero yo lejos muy lejos, atento a todo pero sin formar parte de nada, nunca estime q fuera verosímil, expirar lapidado en medio de millares de personas y mutarme en espectro.
Acaso mi confusión fue esperar un externo consuelo,¿ tal vez debería de aceptar de una vez por todas, que nacimos para vagar en clausura total, por sendero de penumbra haciendo ostentación de individualidad? Varios preceptos exponen que la bonanza viene del interior, ¿pero que pasa cuando el ente esta colmado de lagunas?
miércoles, 3 de octubre de 2012
Sistemas Penitenciarios
Me inclino a pensar que toda cultura o civilizacion, gobierna a partir de la criminalidad,
ya que se inventaron estructuras y sistemas para ubicar a los
individuos, donde cada quien tenga un rol determinado y castigara al
que altere el esquema establecido, buscando con esto mantener el poder, reparar el daño y/o evitar que
vuelva ocurrir.
Comparto opiniones sobre el trabajo de Emilio Durkheim que consideraba el castigo como la representación directa del orden moral de
la sociedad y un ejemplo de cómo este orden se representa y sostiene. Afirmaba que los delitos son actos que violan la conciencia colectiva, pues toda sociedad requiere un marco moral común que por su forma y contenido refleje las situaciones vigentes de los miembros que la conforman.
Mi reflexión es que un sujeto infractor mas que violar la ley sencillamente no comulga con sus dogmas y por lo tanto no los respeta; Es imposible ir en contra de la naturaleza y pedirle mas Sol al Sol. Asimismo es inútil aferrarse con tanto ahinco tras el incalculable numero de fracasos, unos mas dolorosos que otros, pero por demás evidentes, del obsoleto e infame método de rehadaptacion social en los sistemas penitenciarios actuales, donde personas en nombre de conservar el orden, han dado paso al mas grande cancer de la humanidad: La corrupción, acción o inacción de una o varias personas reales
que manipulando los medios de un sistema, en beneficio propio y/o ajeno, tergiversan los
fines del mismo en perjuicio del conjunto de ciudadanos para, por y a través de los
cuales el sistema fue ideado para servir y beneficiar. Falta que a mi juicio es por mucho la peor, esto me orilla a pensar, que nadie tiene la estatura moral suficiente para decidir el destino de quien trasgreda o viole una ley o código, y me parece que lo mas razonable seria enviar a los infractores a islas apartadas exclusivamente para este fin con lo cual se lograrían dos cosas, evitar que se vuelva a generar daño en el tejido social y permitir que estos individuos formen su propio colectivo acorde a sus criterio, pues esta claro que no están de acuerdo con la sociedad convencional, de manera parecida a lo que ocurre con las Islas Marías en México, con la diferencia de que aquí no existiría ningún representante de la autoridad de manera interna (celadores, policías), solo la marina resguardaría de manera externa las aguas aledañas a las islas para evitar posibles fugas y sin contacto con los reclusos para evitar la ya mencionada degeneración del sistema, permitiendo así que cada quien viva como mejor considere ya sea en un grupo convencional, o en una isla que se riga por sus propias normas, pues definitivamente nadie es quien para señalar la paja en el ojo ajeno.


